Luego de un rompimiento…
Enero 10, 2009
Agregado en Consejos Prácticos, Pareja
Separarte de tu pareja no es algo que puedas decidir un día, ejecutar al siguiente y olvidarlo más tarde. La adaptación a la nueva situación lleva un tiempo más o menos prolongado de acuerdo a cómo la transites.
A lo largo de ese período de transición, que puede durar hasta 2 años, estarás expuesto a altibajos anímicos que tenderán a desestabilizarte. Mantente fuerte internamente sin perder tu eje y el sentido de tu vida.
- No te mortifiques con excesivos recuerdos del pasado. Repasar viejas situaciones todos los días y a cada hora para descubrir “dónde estuvo el error fatal”, sólo aumentará tu confusión y será un derroche de energía vital.
- No busques culpables de la situación. Cuanto más insistas, más fácilmente te adjudicarás el rol de víctima.Eso reducirá tus posibilidades de transitar esta etapa con mayor libertad y alegría.
- No intentes culparte sólo a ti por lo sucedido. Recuerda que fuiste uno de los integrantes de la pareja y no constituías la totalidad de la misma.
- Toma en cuenta la responsabilidad que has tenido en el vínculo para poder cambiar en un futuro. Aprende a distinguir entre la responsabilidad y la culpa. Las responsabilidades provienen de las decisiones que has tomado. En la culpa, en cambio, sólo encontrarás dolor y no podrás aprender de lo sucedido.
- No te enroles en ningún bando a favor o en contra de tu ex-pareja o de ti mismo. No permitas tampoco, que tus vínculos más directos lo hagan. En la medida en que pase el tiempo y superes el momento, cambiará tu opinión acerca de muchas de las cosas vividas y de los roles que cada uno jugó en ellas.
- Afirma, cada día y en voz alta, tus mejores aspiraciones para el futuro, y actúa con libertad y determinación para materializarlas poco a poco. Considera que sólo ha terminado una relación, y no la vida misma.
- Pregúntate cada mañana que cosas buenas esperas del día que comienza y actúa en consecuencia. Tu día será como te lo propongas.



