Esta es una movida sexual que hará a la aburrida posición misionero tu favorita.
Para añadirle pimienta a la clásica posición misionero, acaríciale la espalda a tu pareja con objetos simples y sencillos que ni imaginas que sensaciones pueden generar. Mantén un cepillo de pelo de cerdas suaves, un chal de seda y una pelota de tenis junto a la cama.
Mientras el esta sobre ti, alterna entre frotarle la espalda y las pompas con el cepillo, acariciarlo con el chal y rodar la pelota por su cuerpo.. la cambiante sensación lo mantendrá alerta durante el acto y le producirá mayor placer.
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